Una de cal y otra de arena

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El Gobierno va a elaborar sus nuevas previsiones macroeconómicas antes del 30 de abril, y todo indica que el futuro no será muy esperanzador dado que la inflación y la guerra en Ucrania enfriarán nuestras perspectivas de crecimiento.

El Banco de España ya ha publicado sus datos: un crecimiento del 4,5% y una inflación media del 7,5 %, con tasas del IPC de entre el 9 y el 10 % hasta el verano. Por su parte, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ha rebajado el avance del PIB al 4,3 %, pero estima que la inflación media se quedará en el 6,2 % y Funcas calcula que el crecimiento del 4,2 % y un IPC medio del 6,8%.

En este momento hay gran desconfianza entre consumidores y empresas, lo que es un lastre para nuestro crecimiento y la competitividad empresarial española.

De hecho, la inflación récord arrasa los pequeños negocios y ya hay 10.000 autónomos menos en tres meses.

Las pymes siguen muriendo y, para más inri, la AIReF calcula que no se han ejecutado 1.800 millones de los 5.000 que anunció el Gobierno para ellas y los autónomos hace más un año. Es decir, uno de cada tres euros de ayuda no se han repartido.

Sin duda, hay una enrome incertidumbre en torno a la coyuntura actual. Veremos en qué queda.

La única buena noticia económica la representa el crecimiento del turismo . Esta Semana Santa la ocupación hotelera ha rondado entre el 80 y el 90% en prácticamente todos los destinos turísticos volviendo a unos datos de facturación similares a los del 2019. Eso si, el sector advierte del significativo aumento de los costes, que afectarán a la cuenta de explotación de las empresas. Una de cal… y otra de arena.