Madrid, el paraíso de la Libertad

A tan solo 5 días de las elecciones catalanas, se aviva el debate económico relativo a las diferencias de fiscalidad entre Madrid y Cataluña. Un asunto que está más candente que nunca tras las polémicas declaraciones del ex ministro y candidato del PSC Salvador Illa, quien ha manifestado que los bajos tipos fiscales de Madrid son “contraproducentes e insolidarios”.

No hay más ciego que el que no quiere ver. Si la economía madrileña es la que más crece del conjunto de las autonomías desde el año 2004 es por muchos factores, pero el que marca la diferencia es, sin duda, la aplicación de una baja fiscalidad.

Las políticas económicas que se aplican en la región están basadas en la libertad, y esta es una de sus señas de identidad. A saber: en Madrid hay tres impuestos propios y en Cataluña la friolera de 19… pudiendo, si hubiera voluntad, aplicar las mismas reducciones de impuestos.

Las consecuencias de esta baja fiscalidad con la que, por cierto, Madrid recauda 900 millones de euros más que Cataluña, son el crecimiento y la creación de empleo.

De hecho, desde que en 2017 se celebró el referéndum del 1-O, ha habido un éxodo de empresas sin precedentes: 3.602 se han “fugado” de Cataluña y Madrid ha sido el principal destino receptor, dejando en evidencia que la seguridad, la certidumbre y la libertad económica son tres factores clave para la atracción de empresas.

Parece muy lejano un tiempo en el que Cataluña lideraba el PIB nacional y competía con Madrid por el liderazgo. Está claro que allí existen grandes empresarios y emprendedores, pero que hay decisiones políticas que han estropeado el devenir de una gran región. Ahora, Cataluña, como el Barça, su buque insignia, está sumida en una profunda crisis de la que sólo podrá salir si se ofrecen las facilidades necesarias para retener a las empresas que tiempo atrás la hicieron brillar.

Tal y como afirma un estudio de la London School of Economics, la capacidad para generar consenso y prestar atención a la dimensión institucional es tan importante desde una perspectiva económica como la mayoría de los demás factores económicos y sociales que han sido hasta ahora el sustento de la política de desarrollo.

Está claro que la economía de todas las regiones se ha visto gravemente afectada por el impacto de la pandemia y que las restricciones a la actividad han jugado un papel clave en el comportamiento del mercado laboral durante estas semanas, pero, de nuevo, Madrid sostuvo el empleo de la segunda y la tercera ola gracias a unas decisiones adecuadas para garantizar la salud y, también y en la medida de lo posible, la actividad económica.

El progreso de Madrid no se debe, como dicen algunos, al efecto capitalidad, sino a más de una década de políticas liberales que han generado muchas oportunidades de empleo y han dejado en el bolsillo de los ciudadanos casi 50.000 millones de euros, lo que ha permitido que el VAB de la Comunidad Autónoma se dispare en más de un 30%, diez puntos por encima que en conjunto del país.

En la región se recaudan al año 78.000 millones entre IRPF, IVA e impuestos especiales y de ellos sólo 18.000 millones se quedan en el territorio, ya que los 60.000 restantes se destinan a financiar gastos del Estado, a las demás comunidades o a los ayuntamientos.

Por contra, Cataluña es uno de los territorios donde más se ha disparado el paro en los últimos meses, acumulando un crecimiento anual del 29%. De hecho, el pasado mes de enero ha sido el que más aumento del desempleo ha registrado este territorio desde 2013.

La región catalana muestra numerosos indicadores negativos que evidencian la mala salud de su economía. Por ejemplo, es la que más concursos de acreedores registró el pasado mes de enero; acumula el 23% de los ERTE de toda España, es la autonomía con mayores recortes en sanidad, educación y atención a los más vulnerables y ha visto como su PIB sufre un desplome sin precedentes.

Ahora, con todos estos datos, la balanza que pesa la salud económica, el crecimiento y el bienestar se inclina, indiscutiblemente, hacia el paraíso de la libertad.