Los empresarios, solos frente a las adversidades

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Sin empresas no hay país. Repito esta frase como un mantra desde hace muchísimos años porque creo que son los empresarios, los autónomos y los emprendedores quienes, con su esfuerzo, generan empleo, crecimiento y bienestar…. pero hay quien se encarga constantemente de poner piedras en el camino.

Hoy conocemos que España se sitúa en el puesto número 30 de los 37 principales países de la OCDE cuyo modelo fiscal es más perjudicial para el crecimiento económico. Es decir, caemos al furgón de cola entre los países desarrollados por el  aumento de impuestos adoptados en los dos últimos años algo que, sin duda, contradice la tesis de la ministra Montero que afirma sin parar que en España aún hay margen para subirlos.

No conviene olvidar que, pese a la recuperación de la actividad y la demanda en los últimos meses, sólo un tercio de las empresas ha recuperado la rentabilidad alcanzada antes de la pandemia del Covid-19 como consecuencia de medidas como la subida del salario mínimo o el aumento de las cargas fiscales que, en un 80%, han recaído sobre las empresas.

A esto se suman factores como el incremento del precio de la energía, la crisis de suministros o la inflación, nuevos obstáculos que como siempre, con esfuerzo y tesón, corriendo contra el viento, van a tener que salvar los empresarios para abrir camino y sobrevivir al temporal.

La política económica del Gobierno retrae la inversión y la creación de empleo y los empresarios, como siempre, estamos solos frente a las adversidades.