IPC y salarios: la pescadilla que se muerde la cola

Inflacion ok

El INE acaba de publicar el dato de la inflación de noviembre: sube un 5,6%, respecto al año pasado, y se sitúa dos décimas por encima de la cifra registrada en octubre, marcando nuevos máximos anuales.

La inflación no da tregua y está, por tanto, ante su nivel más alto en 29 años, debido el encarecimiento de los alimentos y, en menor medida, de los carburantes. Su aumento ha sido una de las claves que las principales organizaciones económicas han tenido en cuenta para rebajar las previsiones de recuperación económica en España, aunque el Gobierno no ha actualizado sus pronósticos, que siguen en un aumento del PIB del 6,5% en 2021.

Se tiene que tener en cuenta que la subida de precios resta capacidad adquisitiva, con lo cual el ahorro se destinará al consumo, y no a la inversión, que ya está muy menguada, fundamentalmente la extranjera.

Ahora la cuestión es: ¿Qué hacer con los salarios que están perdiendo poder adquisitivo?

Si suben acorde al IPC, se incrementarán los costes de las empresas y éstas lo repercutirán en sus productos y servicios. Es la pescadilla que se muerde la cola, un bucle del que es muy difícil salir. La alternativa es no hacerlo, y esto supondrá una pérdida de competitividad de nuestro tejido productivo.